Planeación

planeación

La planeación es una herramienta administrativa que permite percibir la realidad, evaluar los caminos, construir un futuro referencial, realizar el trámite adecuado y evaluar todo el proceso a que se destina el acoplamiento. Siendo, por tanto, el lado racional de la acción. Se trata de un proceso de deliberación abstracta y explícita que elige y organiza acciones, anticipándose a los resultados esperados. Esta decisión busca alcanzar, de la mejor manera posible, algunos de los objetivos pre-definidos.

Algunas acciones requieren de planificación, pero muchas no. En las actividades diarias, siempre estamos actuando, y anticipamos los resultados de nuestras acciones, aunque no seamos totalmente conscientes de esta anticipación. Pero actuamos con mucha más frecuencia de lo que planeamos, explícitamente, nuestras acciones: pocas veces tenemos conciencia de estar realizando un proceso de deliberación antes de la acción. Así que tomamos conocimiento de una acción, o cuando ejecutamos comportamientos bien entrenados para los cuales contamos con planes previamente almacenados, o cuando en el curso de una acción puede ser libremente adaptado mientras se está ejecutando, entonces, por lo general actuamos y adaptamos nuestras acciones sin diseñar las explícitamente.

Una actividad premeditada requiere deliberación cuando se vuelve a nuevas situaciones o tareas y objetivos complejos o cuando se cuenta con acciones menos familiares. La planificación también es necesaria cuando la adaptación de las acciones es necesaria, por ejemplo, por un ambiente crítico que implica alto riesgo o un alto costo, por una actividad en colaboración con alguien más, o por una actividad que requiera estar sincronizada con un sistema dinámico. Si la planificación resulta un proceso muy complicado, que consume mucho tiempo y dinero, se debe de recurrir a ella sólo cuando es realmente necesario o cuando la relación costo-beneficio nos obliga a planificar. Además, por lo general, buscamos solamente planes buenos y viables (es decir, factibles de llevar a cabo) en lugar de planes óptimos.

Es importante que la planificación sea entendida como un proceso cíclico y práctico de las determinaciones del plan, lo que le garantiza continuidad, existiendo una constante retroalimentación de situaciones, propuestas, resultados y soluciones; lo que otorga dinamismo, con base en la multidisciplinariedad, la interactividad, todo ello en el marco de un proceso continuo en la toma de decisiones.

La planificación es muy importante en el área de gestión y administración, ya que implica la preparación, la organización y estructuración de objetivos y auxilia en la toma de decisiones y ejecución de tareas. Después de la etapa de planificación, es necesario evaluar si las decisiones fueron tomadas con razón, a través del proceso denominado de retroalimentación.

Una planificación bien realizada ofrece numerosas ventajas. Tales como:

  • Permite el control adecuado.

  • Productos y servicios entregados conforme a los requisitos exigidos por el cliente.

  • Mejor coordinación de las interfaces del proyecto.

  • Posibilita la resolución anticipada de problemas y conflictos.

  • Favorece un grado más alto de asertividad en las tomas de decisión.

En resumen, el tiempo dedicado a la planificación es vital para evitar problemas en la fase de ejecución. El objetivo central de la planificación es reducir al mínimo la necesidad de revisiones durante la ejecución.

This article was last modified: Jan. 2, 2018, 12:41 a.m.