Cadena alimenticia

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Una cadena alimenticia es una red lineal de enlaces que inicia a partir de los elementos productores (como la hierba o árboles que utilizan la radiación de la luz del sol para producir su alimento) y termina con las grandes especies depredadoras, como el oso pardo, ballenas asesinas, leones, entre otros. Una cadena alimenticia también muestra cómo los organismos están relacionados unos con otros de acuerdo con su alimentación (es decir, su fuente de energía).

Cada nivel de la cadena alimenticia representa un diferente nivel trófico. Una cadena de comida alimenticia difiere de una red trófica; en esta última los diferentes animales que se alimentan de las relaciones se encuentran en constante interrelación; mientras que en la cadena alimenticia sólo se transmite la energía de manera directa, de una especie a otra.

Una métrica común utilizada para cuantificar a una cadena alimenticia es la longitud de la misma. En su forma más simple, la longitud de una cadena es el número de enlaces entre los diversos niveles tróficos.

El concepto de cadena alimenticia se introdujo por primera vez por el científico y filósofo Al-Jahiz, en el siglo IX y más tarde fue popularizado en un libro publicado en 1927 por Charles Elton.

Niveles Tróficos:

El nivel trófico de un organismo es la posición que ocupa en la cadena de alimento.

Los productores primarios (los organismos que producen su propio alimento a partir de la luz solar y/o la energía química) son la base de toda la cadena alimenticia, estos organismos son llamados autótrofos.

Los consumidores primarios son animales que se alimentan de los productores primarios; también son llamados herbívoros (herbívoros).

Los consumidores secundarios se alimentan de consumidores primarios. Ellos son carnívoros (comedores de carne) y omnívoros (animales que se alimentan tanto de animales, como plantas).

Los consumidores terciarios se alimentan de los dos anteriores.

Así mismo, los consumidores del cuarto orden se alimentan de los consumidores terciarios y de las especies ubicadas en los niveles tróficos anteriores.

Estos últimos tienen pocos o ningún enemigo natural.

Cuando cualquier organismo muere, es finalmente consumido por los detritívoros (como los buitres, los gusanos y cangrejos) y se desglosa por los descomponedores (principalmente bacterias y hongos), y el intercambio de energía continúa.

Algunos de los organismos pueden variar de nivel trófico de acuerdo con su dieta. Por ejemplo, cuando un oso come bayas, el oso está funcionando como un consumidor primario, pero si se alimenta de roedores, el oso está funcionando como un consumidor secundario. Cuando el oso come salmón, el oso está funcionando como un consumidor terciario (esto es debido a que el salmón es un consumidor secundario, dado que el salmón come arenque, que se alimenta de zooplancton y fitoplancton, los cuales producen su propia energía a partir de la luz solar).

Equilibrio

Cuando el número de carnívoros en una comunidad aumenta, se produce una disminución de la población de herbívoros. Posteriormente se hace más y más complicado para los carnívoros el encontrar herbívoros para alimentarse, y la población de carnívoros disminuye. De esta manera, los carnívoros y los herbívoros se hallan en un equilibrio constante. Un equilibrio similar existe entre las plantas y los herbívoros.

This article was last modified: Jan. 1, 2018, 12:28 a.m.